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Revertir el golpe

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30 de junio de 2009 —El domingo se produjo en Honduras el primer golpe de Estado en América Central en más de un cuarto de siglo. En horas de la madrugada, el Ejército hondureño irrumpió en la residencia presidencial, secuestró al presidente constitucional Manuel Zelaya y lo trasladó en avión a un exilio forzado en Costa Rica.

Publicado el 30 de junio de 2009

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Por Amy Goodman

El domingo se produjo en Honduras el primer golpe de Estado en América Central en más de un cuarto de siglo. En horas de la madrugada, el Ejército hondureño irrumpió en la residencia presidencial, secuestró al presidente constitucional Manuel Zelaya y lo trasladó en avión a un exilio forzado en Costa Rica. El golpe, liderado por el general hondureño Romeo Vásquez, ha sido condenado por Estados Unidos, la Unión Europea, las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y por todos los países vecinos de Honduras. La población reaccionó con manifestaciones masivas en las calles hondureñas y hay rumores de que sectores militares leales a Zelaya se estarían rebelando contra los golpistas.

Estados Unidos tiene una larga historia de dominación en el hemisferio. El Presidente Barack Obama y la Secretaria de Estado Hillary Clinton tienen la oportunidad de cambiar el curso de esta historia y apartarse de una tradición oscura de dictaduras militares, represión y muerte. Obama esbozó ese rumbo en su discurso en la Cumbre de las Américas en abril de este año: “Sé que en el pasado las promesas de asociación no han sido cumplidas y que la confianza se gana con el tiempo. Si bien Estados Unidos ha hecho mucho para promover la paz y la prosperidad en el hemisferio, ha habido veces en las que hemos sido omisos y otras en las que hemos querido imponer nuestras condiciones. Pero yo les aseguro que lo que buscamos ahora es forjar una asociación en pie de igualdad. En nuestras relaciones no hay un socio mayoritario y otro minoritario”, afirmó Obama.

Dos figuras que conocen bien la tradición estadounidense de imponer sus condiciones son el Dr. Juan Almendares, médico hondureño premiado por su actividad en defensa de los derechos humanos y que también fue candidato en las elecciones presidenciales en las que resultó electo Zelaya, y el religioso estadounidense Roy Bourgeois, un sacerdote que lucha desde hace años por el cierre de la Escuela de las Américas (SOA, por sus siglas en inglés), institución con sede en Fort Benning, Georgia, Estados Unidos. Ambos vinculan el golpe en Honduras con la Escuela de las Américas.

La SOA–que en el año 2000 fue rebautizada con el nombre de Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC, por sus siglas en inglés)–es un establecimiento militar estadounidense dedicado a entrenar a miembros de los Ejércitos latinoamericanos. Más de 60.000 militares han pasado por las aulas de la Escuela de las Américas. Muchos de ellos al retornar a sus países han cometido violaciones de los derechos humanos y ejecuciones extrajudiciales y torturado y masacrado a sus compatriotas.

Almendares, perseguido por el ejército y los escuadrones de la muerte hondureños, ha sufrido en carne propia esa capacitación. Almendares conversó conmigo desde la capital hondureña, Tegucigalpa: “Es mentira que el pueblo está apoyando el golpe. Eso no es verdad. Los que están apoyando son en su mayoría miembros de los cuerpos de reserva militares, alguna gente de la clase dominante y alguna gente que está a favor de reprimir al pueblo. De manera que el golpe no tiene apoyo. Tiene el apoyo de los torturadores, de los mismos golpistas y de alguna gente que está a la cabeza de este proceso y que fue entrenada en la Escuela de las Américas. Tenemos que hacer hincapié en eso. ¿Qué necesidad de dar un golpe si se tiene el apoyo del pueblo? ¿Por qué se oponen a que se realice una simple encuesta legal para preguntarle a la gente si está de acuerdo o no en tener una nueva constitución? No quieren darle nada al pueblo.”

El padre Roy Bourgeois nació en Louisiana e ingresó a la Iglesia Católica como sacerdote en 1972. Trabajó en Bolivia hasta que fue expulsado por el dictador de ese país, el general Hugo Banzer, un ex alumno de la SOA. Ante el asesinato del Arzobispo Oscar Romero y el homicidio de cuatro religiosas católicas estadounidenses en El Salvador en 1980, Bourgeois denunció que algunos de los asesinos habían sido entrenados en la Escuela de las Américas de Fort Benning. Luego de que en 1989 fueran asesinados en El Salvador seis sacerdotes jesuitas, su casera y la hija adolescente de esta, Bourgeois fundó la organización SOA Watch (el Observatorio de la Escuela de las Américas) desde donde ha gestado un movimiento mundial para cerrar la institución.

El general Vásquez, quien encabezó el golpe hondureño, asistió en dos oportunidades a la SOA: en 1976 y 1984. El general de la Fuerza Aérea Luis Javier Prince Suazo, quien también participó en el golpe, recibió entrenamiento en la Escuela de las Américas en 1996.

La oficina del Observatorio de la Escuela de las Américas en la que trabaja Bourgeois está ubicada a pocos metros de las puertas de Fort Benning. En los últimos años, la labor de Bourgeois se ha visto frustrada por el creciente hermetismo de la SOA/WHINSEC. Bourgeois me dijo: “Es bien sabido en América Latina que esta institución es un escuela de entrenamiento para golpistas. (…) Once dictadores pasaron por sus aulas. Cada vez que en las últimas décadas ha habido un golpe, como el que ocurrió ahora en Honduras, se ha comprobado que existía una conexión directa a esta Escuela. (…) Pretenden darle una imagen de institución democrática y transparente, pero hace más de cinco años que no nos brindan información sobre la identidad de los que se entrenan allí. La semana pasada, sin embargo, tuvimos un pequeño destello de esperanza cuando la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una enmienda al proyecto de la Ley de Autorización en Materia de Defensa, por la cual se obligaría al Pentágono a divulgar los nombres, grados militares, cursos tomados y país de origen de todos los que se entrenan en la institución. (…) Hablan de transparencia y democracia, pero esta Escuela es un impedimento a la democracia y a la gran transformación que se está dando en América Latina.”

La enmienda aún debe pasar por el comité conjunto de las dos cámaras.

El padre Bourgeois habla con la misma urgencia que lo ha caracterizado desde que comenzó su labor hace casi tres décadas. No es ningún desconocido para las autoridades de Fort Benning, donde fue arrestado por primera vez hace más de 25 años. En aquella oportunidad lo encontraron trepado una noche a un árbol cercano a los cuarteles donde se alojaban los soldados salvadoreños que estaban recibiendo entrenamiento en la SOA.

Desde su puesto en el árbol, Bourgeois trasmitía a todo volumen una grabación de la última homilía pronunciada por el Arzobispo Romero justo antes de ser asesinado. Sus palabras estaban dirigidas directamente a los soldados salvadoreños: “En el nombre de Dios, en el nombre de nuestro pueblo atormentado, que ha sufrido tanto y que eleva su lamento al Cielo, les urjo, les suplico, les ordeno: paren la matanza”.

Hoy, a casi 30 años del asesinato de Romero, en un país vecino a su patria salvadoreña, Estados Unidos tiene la oportunidad de cambiar el rumbo y apoyar las instituciones democráticas de Honduras. Tiene la oportunidad de revertir el golpe.
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Laura Perez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es coautora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times,” recientemente publicado en edición de bolsillo.

Traducción al español: Laura Pérez Carrara

2 de Julio de 2009

Libertad de expresión vs. vigilancia en la era digital

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25 de junio de 2009 —Las herramientas de comunicación masiva ahora son del tamaño del bolsillo. La gente puede enviar relatos de testigos, fotos y videos con sólo pulsar unas teclas, a miles y hasta millones de personas mediante los sitios de las redes sociales. A medida que se desarrollaron estas tecnologías, también se desarrolló la capacidad de vigilarlas, filtrarlas, censurarlas y bloquearlas.

Por Amy Goodman

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Las herramientas de comunicación masiva, que en una época ocuparon sectores enteros de gobiernos y empresas, ahora son del tamaño del bolsillo. Los teléfonos celulares pueden filmar y enviar los videos a Internet mediante conexión inalámbrica. La gente puede enviar relatos de testigos, fotos y videos con sólo pulsar unas teclas, a miles y hasta millones de personas mediante los sitios de las redes sociales. A medida que se desarrollaron estas tecnologías, también se desarrolló la capacidad de vigilarlas, filtrarlas, censurarlas y bloquearlas.

Un informe del Wall Street Journal publicado esta semana, indicó que “El régimen iraní ha desarrollado, con la ayuda de empresas de telecomunicaciones europeas, uno de los mecanismos más sofisticados de control y censura de Internet del mundo, que le permite examinar el contenido de comunicaciones electrónicas individuales a escala masiva”. El artículo menciona a Nokia Siemens Networks como el proveedor de equipamiento capaz de realizar la “inspección exhaustiva de paquetes de datos” (DPI, por su sigla en inglés). La DPI, según el Centro de Información sobre la Privacidad Electrónica (EPIC, por sus siglas en inglés), “permite a los proveedores de servicios de Internet interceptar prácticamente toda la actividad de Internet de sus clientes, como los datos de navegación en Internet, el correo electrónico y las descargas de intercambio de archivos ’peer-to-peer’”.

Nokia Siemens negó la afirmación, diciendo en un comunicado de prensa que la empresa “proporcionó a Irán la tecnología para la Intercepción Legal únicamente para monitorear llamadas telefónicas locales”. Es justamente la cuestión de qué es legal, la que debe abordarse. “Intercepción legal” significa que la gente puede ser vigilada, ubicada y censurada. Es preciso que se adopten normas mundiales que protejan la libertad de comunicarse y discrepar.

China tiene un sistema muy sofisticado de vigilancia y censura en Internet, conocido como “la Gran Muralla de Fuego China”, que atrajo mucha atención antes de los Juegos Olímpicos de 2008. Un documento filtrado en una audiencia de derechos humanos del Senado de Estados Unidos implicó a Cisco, una fabricante de routers de Internet con sede en California, en la comercialización de tecnología al gobierno chino, para adaptarse a las metas de vigilancia y censura. El gobierno chino ahora exige que todas las computadoras vendidas después del 1° de julio de 2009 incluyan el software denominado “Green Dam” (Represa Verde, en español), que los críticos dicen que le dará aún más poder al gobierno para viligar el uso de Internet.

Josh Silver, Director Ejecutivo de Free Press, un grupo de política de medios, dice que las acciones de Irán y China deberían alertarnos sobre cuestiones de vigilancia interna en Estados Unidos. Silver me dijo: “Esta tecnología que monitorea todo lo que circula a través de Internet es algo que funciona, está disponible, y no hay legislación en Estados Unidos que impida que el gobierno estadounidense la utilice. Es de público conocimiento que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por su sigla en inglés), durante el gobierno de Bush, durante los últimos siete, ocho años, desde el 11 de septiembre en particular, le solicitó a las principales empresas proveedoras de Internet, en particular AT&T y Verizon, que usaran componentes tecnológicos fabricados por algunas de estas empresas, como Cisco, que harían lo que acabo de describir, que escucharían para vigilar el contenido que circulaba en Internet y en las líneas telefónicas en todo el país”. Este equipamiento fue la columna vertebral del programa de “escuchas telefónicas sin orden judicial”.

Thomas Tamm fue el abogado del Departamento de Justicia que denunció el programa. En 2004, llamó a New York Times desde un teléfono público del subte y le contó al periodista Eric Lichtblau sobre la existencia de un programa secreto de vigilancia a nivel nacional. En 2007, el FBI allanó su casa y confiscó tres computadoras y archivos personales. Aún afronta un posible procesamiento.

Tamm me dijo: “Creo que puse a mi país primero (…) Tenemos un procedimiento legal en vigencia a través del tribunal de la FISA (Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera) para permitir las escuchas telefónicas legales de estadounidenses que van al extranjero. Se debe poder demostrar causa probable de que quizá están vinculados al terrorismo, pero esa no es una dificultad para el gobierno. Y estoy convencido de que muchos más estadounidenses fueron sometidos ilegalmente a escuchas telefónicas de lo que sabemos. No sabemos lo que se hizo con esa información. Y apenas cuando empezamos a enterarnos de cuántas personas fueron torturadas a nombre nuestro, también nos vamos enterando de a poco sobre el alcance de las escuchas telefónicas. Lamentablemente, debo decir que no me sorprende, porque el gobierno no estaba cumpliendo la ley cuando hablé con el New York Times y, aparentemente, no la están cumpliendo ahora tampoco".

El programa de escuhas telefónicas sin órdenes judiciales fue considerado ilegal por una amplia mayoría. Luego de haber cambiado abruptamente de posición en la mitad de su campaña, el entonces senador Barack Obama votó junto con la mayoría del Congreso para otorgar a las empresas de telecomunicaciones, como AT&T y Verizon, inmunidad retroactiva de ser procesadas. El New York Times recientemente informó que la NSA tiene una base de datos llamada Pinwale, con millones de correos electrónicos interceptados, incluso algunos del ex Presidente Bill Clinton.

En una reciente audiencia del Senado, el senador Russ Feingold le preguntó al Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, si creía que el programa original de escuchas telefónicas sin orden judicial era ilegal.

El senador Russ Feingold dijo: “Ahora que es Fiscal General; ¿tiene alguna duda sobre la ilegalidad del programa de escuchas telefónicas sin orden judicial?”.

Eric Holder respondió: “Creo que el programa de escuchas telefónicas sin orden judicial, con las características que tenía en ese momento, fue ciertamente desacertado, ya que se implementó sin aprobación del Congreso”.

El senador Feingold preguntó: “¿Pero cree que fue ilegal?”.

Holder respondió: “Bueno, como ya dije, no se ajustaba a la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera y era desacertado como política”.

Los disidentes en Irán y China permanecen firmes a pesar de la represión, que es posibilitada, en parte, por los equipos de empresas estadounidenses y europeas. En Estados Unidos, el gobierno de Obama está siguiendo un camino peligroso en relación con los programas de espionaje de la era Bush, que deberían ser suspendidos y puestos a consideración de la justicia, en lugar de ser ampliados y defendidos.

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

25 de Junio de 2009

Congre$o, ¡cúrate a tí mismo!

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18 de junio de 2009 —Mientras el gobierno del Presidente Barack Obama presiona para que se vote la reforma del sistema de asistencia de salud antes de que el Congreso entre en receso en agosto, ¿el dinero de la industria de la salud habrá contaminado tan profundamente el proceso como para evitar que algo bueno salga de esa votación?

Por Amy Goodman

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Mientras el gobierno del Presidente Barack Obama presiona para que se vote la reforma del sistema de asistencia de salud antes de que el Congreso entre en receso en agosto, ¿el dinero de la industria de la salud habrá contaminado tan profundamente el proceso como para evitar que algo bueno salga de esa votación?

El senador demócrata de Montana, Max Baucus, preside el Comité de Finanzas del Senado, que es clave para cualquier reforma del sistema de salud. Baucus realizó varias audiencias de alto nivel del comité del Senado sin la presencia de los defensores del sistema de pagador único. Sin embargo, ellos estuvieron presentes…hasta que Baucus ordenó su arresto por haberse puesto de pie uno por uno en la platea, para protestar contra la exclusión de representantes de la posición de pagador único en el panel. El Senador Baucus simplemente está repitiendo la promesa del Presidente Barack Obama de que “la opción de pagador único esté fuera de la discusión”. Sin embargo, el sistema de salud de pagador único tiene apoyo significativo entre la población estadounidense, y cada vez más entre los proveedores de servicios de salud. Con el sistema de pagador único, el gobierno paga las cuentas, pero la gente aún puede elegir con qué doctores tratarse. Las empresas de medicina privada y las Organizaciones para el Mantenimiento de la Salud (conocidas por su sigla en inglés, HMO), que en definitiva son las que se llevan las ganancias, se quedan sin negocio.

Mike Dennison, un periodista del Montana Standard, descubrió que Baucus recibió más apoyo económico para su campaña de parte de grupos de interés relacionados con las industrias de la salud y de seguros que ningún otro miembro del Congreso. Dennison me dijo: “Estamos hablando de la industria de los seguros de salud, que son las HMO, hospitales, médicos, empresas farmacéuticas; probablemente de allí proviene la mayor parte de su dinero. El informe que preparamos mostaba que, de los casi 15 millones de dólares que recaudó en los últimos seis años, tanto para su campaña como para su liderazgo en los Comités de Acción Política (o PAC, por sus siglas en inglés), el 23% provino de intereses relacionados con los seguros y la salud, y alrededor del 18 por ciento de eso provino del sector de la salud y una gran cantidad de las farmacéuticas –no de las empresas, sino de gente que trabaja para las empresas farmacéuticas y los PACs farmacéuticos-, alrededor de 830.000 dólares solamente de ese sector. La suma total fue de alrededor de 3,4 millones de dólares, que creemos es probablemente más de lo que haya recibido ningún otro miembro”.

En un foro público realizado recientemente en Nuevo México, Linda Allison le preguntó a Obama sobre las finanzas de Baucus: “Tanta gente queda en bancarrota por tener que utilizar sus tarjetas de crédito para pagar la asistencia de salud… ¿Por qué eliminaron del debate la opción del sistema de pagador único? ¿Y por qué Baucus está en el Comité de Finanzas discutiendo la asistencia de salud cuando recibió tanto dinero de las empresas farmacéuticas? ¿No hay aquí un conflicto de intereses?”.

Obama eludió el tema de Baucus, pero admitió lo siguiente: “Si estuviera empezando un sistema desde cero, entonces creo que la idea de avanzar hacia un sistema de pagador único podría tener sentido. Ese es el tipo de sistema que tienen la mayoría de los países industrializados del mundo”.
La preocupación de Linda Allison sobre la quiebra es oportuna. De acuerdo a un reciente estudio de la Facultad de Medicina de Harvard, el “62,1 por ciento del total de quiebras de 2007 estuvieron relacionadas con los gastos médicos”. Muchas de estas personas no pertenecen a los 50 millones de estadounidenses que carecen de seguro de salud, sino que están entre los 25 millones que se estima tienen un seguro que no cubre todas sus necesidades. Que una persona pueda tener seguro de salud y aún así termine en bancarrota por deudas de gastos de hospital y de farmacia es una vergüenza nacional.

Pocos días antes de que esta semana Obama pronunciara un discurso ante la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por su sigla en inglés) en Chicago, la asociación anunció que se opondría a la opción de salud pública.

En respuesta, al menos un médico canceló su membrecía. En la carta de renuncia, el Dr. Chris McCoy, de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota, escribió que la AMA “no pudo pasar del segundo párrafo antes de plantear el tema del reembolso a los médicos". El Dr. Chris McCoy me dijo: «El único interés de la AMA en los últimos diez años en Capitol Hill siempre ha sido el SGR [índice de crecimiento específico] y el reembolso a los médicos, al punto en que… cuando se reunieron con miembros del Congreso, solo hablaron de eso. No hablan de temas de salud pública, y no hablan de lo que necesitamos hacer por los pacientes. Hablan de lo que podemos hacer para que los proveedores de salud cobren lo suficiente… Ese enfoque, creo, fue planteado muy bien por el artículo de Atul Gawande en The New Yorker sobre cómo los médicos se vieron a sí mismos como centros empresariales y centros que generan gastos, y eso ha aumentado el costo de la asistencia de salud. Y como cultura médica y cultura de asistencia de salud, debemos cambiar si queremos controlar los costos».

Las últimas declaraciones financieras presentadas en el Congreso indican que muchos miembros importantes tienen grandes inversiones en la industria de la salud. El Washington Post informó esta semana que casi 30 integrantes del Congreso, que son miembros clave de comités que tendrán un impacto en el debate sobre el sistema de salud, también tienen importantes inversiones en empresas de salud. En el grupo bipartidista de inversores se encuentra el Líder de la Mayoría del Senado, Harry Reid, demócrata de Nevada; el senador republicano de New Hampshire, Judd Gregg; la familia de la diputada demócrata de California, Jane Harman; el senador republicano de Georgia, Johnny Isakson; el senador demócrata de Massachusetts, John Kerry; y el senador republicano de Idaho, Michael Crapo. En total, esas inversiones ascienden a entre 11 y 27 millones de dólares (el número es impreciso, ya que los formularios de declaración dejan espacio a cierta ambigüedad).

Según Associated Press, Jackie Clegg Dodd, esposa del senador demócrata de Connecticut, Chriss Dodd, es miembro del directorio de cuatro empresas relacionadas con la salud y ganó más de 200.000 dólares el año pasado. El senador Dodd es el presidente del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado, un comité clave, en reemplazo del senador demócrata Ted Kennedy, del Estado de Massachusetts, que está enfermo.

El Congreso pronto entrará en el “receso de verano”, y sus miembros volverán a sus distritos para recaudar fondos, por supuesto, y quizá también, para visitar al proveedor de servicios de salud de su pueblo natal: sus gastos correrán por cuenta del plan de salud del Congreso, financiado con fondos públicos.

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

18 de Junio de 2009

Dos hombres marcados por el libre mercado, del delta del Níger a la Amazonia

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11 de junio de 2009 —Ken Saro-Wiwa y Alberto Pizango nunca llegaron a conocerse, pero los une la pasión por la preservación de su pueblo y su tierra, y el fervor con el que fueron perseguidos por sus respectivos gobiernos.

Por Amy Goodman

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Ken Saro-Wiwa y Alberto Pizango nunca llegaron a conocerse, pero los une la pasión por la preservación de su pueblo y su tierra, y el fervor con el que fueron perseguidos por sus respectivos gobiernos. Saro-Wiwa fue ejecutado por el gobierno nigeriano el 10 de noviembre de 1995. Pizango fue acusado esta semana por el gobierno peruano de sedición y rebelión y evitó la captura por poco, al refugiarse en la Embajada de Nicaragua en Lima. Nicaragua acaba de otorgarle asilo político. Dos líderes indígenas –uno vivo, el otro muerto–, Pizango y Saro-Wiwa, demuestran que la efectiva oposición popular al poder de las corporaciones puede tener costos personales. La familia de Saro-Wiwa y de otras víctimas acaban de lograr un acuerdo judicial sin precedentes en un tribunal federal de Estados Unidos, que pone fin a una batalla de 13 años contra Shell Oil. La odisea de Pizango recién comienza.

Perú y Nigeria están muy lejos en el mapa, pero ambos tienen abundantes recursos naturales, de los que Estados Unidos y otras naciones industrializadas están sedientos.

El delta del Níger es uno de los yacimientos petrolíferos más productivos del mundo. Shell Oil comenzó a extraer petróleo allí en 1958. Al poco tiempo, los pueblos indígenas del delta del Níger comenzaron a sufrir la contaminación de su medioambiente, la destrucción de los bosques de manglares y el agotamiento de la población de peces que era su sustento. Las llamaradas producidas por la quema de gas iluminaban constantemente su cielo, contaminando el aire y negando a generaciones la posibilidad de ver una noche oscura. El saqueo al que estaba siendo sometida la tierra tradicional de los Ogoni en el delta del Níger inspiró a Saro-Wiwa a liderar una campaña internacional no violenta contra Shell. Por su compromiso, Saro-Wiwa fue arrestado por la dictadura nigeriana, sometido a un juicio simulado y colgado con otros ocho activistas Ogoni. Estuve en el delta del Níger y Ogonilandia en 1998, donde conocí a la familia de Ken. Su padre, Jim Wiwa, no tenía pelos en la lengua: “Shell fue la primera persona que el gobierno nigeriano utilizó para saquear nuestra propiedad, para quemar nuestras casas (…) Shell tiene las manos manchadas de sangre en el asesinato de mi hijo”.

Los familiares demandaron a Shell Oil, acusándolo de ser cómplice de las ejecuciones. Les otorgaron una audiencia en un tribunal estadounidense en virtud de la ley sobre Responsabilidad Civil por Hecho Ilícito Reclamada por Extranjero (Alien Torts Claim Act), que permite que extranjeros presenten cargos contra un delincuente en tribunales estadounidenses cuando las acusaciones son por crímenes de guerra, genocidio, tortura, o, como en el caso de los Nueve de Ogoni, ejecución sumaria extrajudicial. A pesar de los esfuerzos de Shell para que se desestimara el caso (Wiwa contra Shell), el juicio fue programado en un tribunal federal de Nueva York hace dos semanas. Tras varias demoras, Shell llegó a un acuerdo para pagar 15 millones y medio de dólares.

El hijo de Saro-Wiwa, Ken Wiwa, dijo: “Ahora tenemos la oportunidad de ponerle un punto final al triste pasado y enfrentar el futuro con algo de esperanza, con la esperanza de que lo que hicimos aquí habrá ayudado a cambiar la forma en que las empresas ven sus actividades en el exterior. Y esperamos que se forje la confianza. Nuevamente nos dirán que necesitamos centrarnos en las necesitdades de desarrollo de la gente. Creo, y ojalá sea así, que hemos dado muestras, hemos dado el ejemplo de que, con suficiente compromiso con la no violencia y el diálogo, es posible comenzar a construir algún tipo de jusiticia creativa. Y esperamos que la gente tome estas señales y presione para que se den ejemplos similares de justicia, para que las comunidades y todas las partes involucradas en los lugares donde hay producción petrolera puedan beneficiarse mutuamente de la producción petrolera, en lugar de generar la explotación y degradación del medio ambiente”.

Las poblaciones indígenas peruanas han protestado en forma pacífica desde abril, con bloqueos de carreteras, una táctica popular. El llamado Acuerdo de Promoción Comercial Estados Unidos-Perú es el tema en disputa, ya que anularía las protecciones a la tierra indígena y les otorgaría acceso a las empresas extranjeras para la extracción de recursos.

Esta semana, testigos afirman que las fuerzas especiales de la policía peruana llevaron a cabo una masacre en uno de los bloqueos. Alberto Pizango, el líder de la organización nacional indígena, la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana, acusó al gobierno del Presidente Alan García de ordenar el ataque: “Nuestros hermanos están acorralados ahí. Yo quiero responsabilizar al gobierno. Vamos a reponsabilizar al gobierno de Alan García por ordenar el genocidio. (…) A los pueblos indígenas nos han dicho que somos antisistema. Pero no, nosotros queremos el desarrollo pero desde nuestras perspectivas, que se cumpla el convenio 169 donde dice que a nosotros nos tienen que consultar y estas consultas no se han hecho en el Perú. Yo me siento ahorita no solamente perseguido, sino que mi vida está en peligro, porque defiendo el derecho de los pueblos. Y solamente por defender mi derecho legítimo, que tienen los pueblos, yo ahora me siento que estoy perseguido."

Ken Saro-Wiwa me dijo en 1994, justo antes de regresar a Nigeria, “En lo que a mí respecta, soy un hombre marcado”. Alberto Pizango se enfrentó al poderoso gobierno peruano y a los intereses empresariales que este gobierno representa. Pizango es ahora un hombre marcado, pero sigue con vida. ¿La comunidad internacional va a permitir que él y el pueblo indígena que representa, sufran el mismo destino que Ken Saro-Wiwa y el pueblo Ogoni?

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

11 de Junio de 2009

El Dr. George Tiller no tenía que morir

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04 de junio de 2009 —George Tiller no tenía que morir. Fue asesinado en una iglesia en Wichita, Kansas, el domingo. Era perseguido por realizar abortos en forma legal. Su muerte podría haber sido evitada simplemente mediante la aplicación de las leyes en vigencia.

Por Amy Goodman

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George Tiller no tenía que morir. Fue asesinado en una iglesia en Wichita, Kansas, el domingo. Era perseguido por realizar abortos en forma legal. Su muerte podría haber sido evitada simplemente mediante la aplicación de las leyes en vigencia. Recientemente, el presunto homicida fue visto mientras cometía actos de vandalismo contra una clínica en Kansas City, Aid for Women (Ayuda para Mujeres), en dos ocasiones. Tanto la semana anterior como el día antes del homicidio lo vieron poniendo pegamento en las cerraduras de las puertas de la clínica. El director de la clínica, que se hace llamar “Jeff Pederson” para proteger su identidad, me dijo que llamó al FBI y a la policía local en ambas oportunidades, pero el vándalo, el supuesto asesino Scott Roeder, no fue arrestado. Pederson tenía el nombre de pila de Roeder y el número de la matrícula de su auto. Tenía imágenes suyas en la cámara de seguridad de la clínica. Lo reconoció de protestas anteriores.

Pederson dijo: “La clínica estuvo cerrada el fin de semana del feriado del Día de los Caídos. Una empleada intentó ingresar a la clínica el Día de los Caídos pero no pudo. Las cerraduras tenían pegamento. Fui a ver la filmación de la cámara de seguridad y el tipo que vi en la filmación era el que había hecho lo mismo en el año 2000”. Pederson llamó a su persona de contacto en el FBI, el agente Mark Colburn. “[Colburn] dijo que la filmación no sería lo suficientemente clara, y como yo había tocado las cerraduras, había arruinado la evidencia con mi ADN. Entonces compré nuevas cámaras de video a color”.

El sábado 30 de mayo, el gerente de la clínica dijo que “Scott” volvió a atacar: “El sábado, cambié el equipo de video por uno mejor para obtener mejores imágenes. Y luego, once horas más tarde, Scott estaba vigilando a uno de mis empleados cuando regresaba de la tienda. La empleada ingresó a…había visto el auto, pero no pensó que fuera nada, ingresó al edificio y trancó la puerta. Era la única persona que estaba allí en ese momento. Pero a través de la ventana, vio a Scott salir de su vehículo, dirigirse al edificio, y parecía que iba hacia la puerta trasera. Entonces ella atravesó el edificio para llegar a la puerta trasera, y llegó allí cuando él estaba comenzando a poner pegamento en la puerta otra vez. Él la vio y salió corriendo. Ella lo siguió hasta su auto y comenzó a hablarle. Él intentó pararse delante de la matrícula del auto, pero ella retuvo el número, 225 BAB. Cuando regresó corriendo a la clínica, él le gritó: ’¡Asesina de bebés!”.

Pederson llamó a Colburn para denunciar el segundo acto de vandalismo e informarle que tenía una mejor filmación. Pederson dijo que Colburn le respondió: “El fiscal del Condado de Johnson no hará nada hasta que el Gran Jurado se reúna”. Al día siguiente, Tiller fue asesinado, presuntamente por Roeder.

Llamé al FBI de Kansas City y me puse en contacto con Colburn. De inmediató me pasó con la portavoz del FBI, Bridget Patton. Le pregunté sobre los incidentes en la clínica y por qué el sospechoso no había sido arrestado ninguna de las veces. Me respondió: “No estoy segura del período de tiempo, pero cuando ocurre un acto de vandalismo en una clínica de abortos, somos notificados del vandalismo y respondemos como corresponde”.

La práctica médica de Tiller, que incluía la realización de abortos a mujeres en estado avanzado de embarazo, provocó ira, protestas y ataques durante las varias décadas en que ejerció su profesión. Su clínica sufrió un atentado con bomba a mediados de la década del 80. Sobrevivió a un intento de homicidio en 1993, cuando fue herido de bala en ambos brazos. Bill O’Reilly del canal Fox News lo demonizó con el apodo“Tiller, el asesino de bebés”. El Doctor Tiller fue blanco de un procesamiento político por parte de un ex Fiscal General de Kansas, Phill Kline, y fue absuelto hace apenas unos meses de una acusación de delito menor por haber violado las normas del estado sobre la realización de abortos.

Scott Roeder fue arrestado el domingo, poco después del asesinato, cuando iba en su Ford Taurus. El martes, fue acusado de homicidio en primer grado.

Le pregunté a Pederson si creía que el asesinato de Tiller podría haberse evitado si las autoridades, simplemente, hubieran arrestado a Roeder luego de que cometió vandalismo contra la clínica de Kansas City. Pederson hizo una pausa y dijo: “ No lo sé… Yo no tenía la información para relacionar todo”, dijo.

Pero la Dra. Susan Robinson fue terminante. Robinson viaja a Wichita todos los meses para realizar abortos en la clínica de Tiller. Me dijo: “Entre la gente que se encarga de la seguridad de una clínica, en general se considera como verdad que si la aplicación de las leyes locales que persiguen a quienes violan la ley no es demasiado entusiasta, ni enérgica, ni cuidadosa, esas personas se vuelven cada vez más agresivas y cada vez más…se pasan del límite. Esta es una clara violación de la ley FACE. Roeder violó la ley federal en repetidas oportunidades, incluso lo sorprendieron violando la ley federal el día antes de que el Dr. Tiller fue asesinado. Y esto no debería ser pasado por alto”.

Sobre los problemas que la Clínica del Dr. Tiller afrontaba cotidianamente en relación con los opositores al aborto, la Dra. Robinson me dijo: “En Wichita, el Dr. Tiller tenía que lidiar constantemente con la misma falta de aplicación de la ley. Wichita prohibe colocar anuncios en edificios públicos. Pero permitien a los manifestantes contra el aborto poner docenas de cruces y dejarlas allí todo el día. El Dr. Tiller acudió al fiscal de la ciudad por el tema de las cruces, y se quejó de que la gente bloqueaba el acceso a la clínica. Me dijo que el fiscal de la ciudad le dijo: ’Prefiero que me demande George Tiller a que nos demanden los que se oponen al aborto’”.

La ley de Libertad de Acceso a Entradas de Clínicas, de 1994 (FACE, por sus siglas en inglés) tipifica como delito impedir el acceso o dañar las instalaciones de un servicio de salud reproductiva.

Hacer cumplir esta ley salva vidas. George Tiller será sepultado el sábado.

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

4 de Junio de 2009

Chevron, Shell y el verdadero costo del petróleo

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28 de mayo de 2009 —La economía es un caos, el desempleo aumenta, la industria automotriz está colapsando. Pero las ganancias de las empresas petroleras Chevron y Shell son más altas que nunca.

Por Amy Goodman

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La economía es un caos, el desempleo aumenta, la industria automotriz está colapsando. Pero las ganancias de las empresas petroleras Chevron y Shell son más altas que nunca. Sin embargo, alrededor del mundo—desde la selva ecuatoriana, hasta el Delta del Níger en Nigeria, pasando por los tribunales y las calles de Nueva York y San Ramón, California—la gente está luchando contra las gigantes petroleras del mundo. Shell y Chevron están en el centro de atención debido a sus asambleas de accionistas y a un juicio histórico, dos hechos que están ocurriendo esta semana.

El 13 de mayo, las Fuerzas Armadas nigerianas lanzaron un ataque contra poblados en el Delta del Níger, una zona del país rica en petróleo. Se teme que cientos de civiles hayan muerto en la ofensiva. Una celebración en el poblado de Oporoza, en el área del delta, fue atacada, según Amnistía Internacional. Un testigo le dijo a la organización: “Escuché el sonido de una aeronave; vi dos helicópteros militares disparando a las casas, al palacio, disparándonos a nosotros. Tuvimos que correr a un lugar seguro dentro de la selva. En los matorrales, escuché a adultos llorando, tantas madres que no podían encontrar a sus hijos; todos corrieron para salvar sus vidas”.

Shell afronta un juicio en un tribunal federal de Estados Unidos, el caso Wiwa contra Shell, en base a la supuesta colaboración de la petrolera en la violenta represión del movimiento de base del pueblo Ogoni, del Delta del Níger, llevada a cabo por la dictadura nigeriana durante la década del 90. Shell explota las riquezas petroleras del Delta del Níger, provocando desplazamientos, contaminación y deforestación. La demanda también afirma que Shell ayudó a eliminar el Movimiento por la Sobrevivencia del Pueblo Ogoni y a su carismático líder, Ken Saro-Wiwa. Saro-Wiwa había sido el guionista de la telenovela más popular de Nigeria, pero decidió unirse a los Ogoni, cuyo territorio cerca del Delta del Níger había sido surcado por oleoductos. Los niños de Ogonilandia, como se denomina su tierra, no sabían lo que era una noche oscura, vivían bajo los destellos de las llamaradas, llamaradas de gas del tamaño de un edificio de apartamentos que estaban encendidas día y noche, y que son ilegales en Estados Unidos.

Entrevisté a Saro-Wiwa en 1994. Me dijo: “A las empresas petroleras les gustan las dictaduras militares porque, básicamente, bajo estas dictaduras pueden estafar. Las dictaduras son brutales con la gente, y puedan negar los derechos humanos de las personas y de las comunidades muy fácilmente, sin escrúpulos", y agregó: “En lo que a mí respecta, soy un hombre marcado”.

Saro-Wiwa regresó a Nigeria y fue arrestado por la Junta Militar. El 10 de noviembre de 1995, luego de un juicio arreglado, fue colgado junto con otros ocho activistas Ogoni.

En 1998, viajé al Delta del Níger con el periodista Jeremy Scahill. Un ejecutivo de Chevron que se encontraba allí nos dijo que la empresa transportó tropas de la mal reputada Fuerza Policíal Móvil nigeriana–conocida por su política de “matar e irse”-, en un helicóptero que le pertenecía a la compañía, hasta una lancha petrolera que había sido ocupada por manifestantes no violentos. Dos manifestantes fueron asesinados, y muchos otros fueron arrestados y torturados.

Oronto Douglas, uno de los abogados de Saro-Wiwa, nos dijo: “Está muy claro que Chevron, al igual que Shell, utiliza a las Fuerzas Armadas para proteger sus actividades petroleras. Perforan y matan”.

Chevron es el segundo mayor accionista (después de la empresa petrolera francesa Total) del proyecto del campo de gas natural y gasoducto de Yadana, en Birmania (que la Junta Militar ha renombrado "Myanmar"). El gasoducto es la mayor fuente primaria de ingresos de la Junta Militar, y sus ganacias le sumaron un total de alrededor de mil millones de dólares en 2007. La Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, que fue elegida popularmente como líder de Birmania en 1990, ha estado bajo arresto domiciliario durante 14 de los últimos 20 años, y tendrá que comparecer ante los tribunales nuevamente esta semana (el martes, el gobierno dijo que había puesto fin al arresto domiciliario de Suu Kyi, pero permanece detenida, en espera del resultado del juicio). El gobierno de Estados Unidos prohibió a las empresas estadounidenses invertir en Birmania desde 1997, pero Chevron tiene una exoneración, que heredó cuando adquirió la empresa petrolera Unocal.

Una larga lista en la que se enumeran abusos similares cometidos por Chevron, desde Filipinas a Kazajistán, Chad, Camerún, Irak, Ecuador y Angola, y en todo Estados Unidos y Canadá, es detallada en un “informe anual alternativo” preparado por un consorcio de organizaciones no gubernamentales, que está siendo distribuido a los accionistas de Chevron en su asamblea anual de esta semana, y al público en TrueCostofChevron.com.

Chevron está siendo investigada por el Fiscal General del Estado de Nueva York, Andrew Cuomo, acerca de si la empresa fue “precisa y exhaustiva” en la descripción de sus potenciales responsabilidades legales. Sin embargo, goza de una larga tradición de contratar a gente con poder político. Condoleezza Rice fue directora de la empresa durante mucho tiempo (incluso había un buque petrolero con su nombre), y el nuevo asesor general recientemente contratado es nada menos que el desprestigiado abogado del Pentágono, William J. Haynes, quien defendió las “técnicas de interrogatorio severas”, incluso el submarino. El General James L. Jones, Asesor de Seguridad Nacional del Presidente Barack Obama, formó parte de la Junta de Directores de Chevron durante la mayor parte de 2008, hasta que recibió la designación de alto nivel en la Casa Blanca.

Saro-Wiwa dijo antes de morir: “Vamos a exigir nuestros derechos en forma pacífica, sin violencia, y venceremos”. Un movimiento popular mundial está creciendo para lograr justamente eso.

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

28 de Mayo de 2009

Las opiniones de Yoo son noticia en Filadelfia

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20 de mayo de 2009 —El Philadelphia Inquirer, uno de los dos mayores periódicos de Filadelfia, ha sido noticia estos días, luego de haber contratado al polémico ex abogado del gobierno de George W. Bush, John Yoo, como columnista mensual.

Por Amy Goodman

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El Philadelphia Inquirer, uno de los dos mayores periódicos de Filadelfia, ha sido noticia estos días, luego de haber contratado al polémico ex abogado del gobierno de George W. Bush, John Yoo, como columnista mensual.

Llueven las cartas y correos electrónicos que critican la decisión del Inquirer. “¿Cómo es posible que el análisis jurídico de John Yoo sea de algún modo informativo?”, escribió Lisa Ernst, de Filadelfia. Y añadió: “¿Y luego qué vendrá? ¿Una columna de asesoramiento en inversiones escrita por Bernie Madoff?”. Will Bunch, del otro periódico importante de la ciudad, el Philadelphia Daily News, escribió: “No se trata de impedir que John Yoo exprese su opinión, bien alejada de la corriente de pensamiento dominante, en los muchos lugares que tiene a su disposición, sino de si un importante periódico estadounidense debiera darle a Yoo, a sus acciones y a la posición de defensa de la tortura, su apoyo implícito al entregarle un megáfono”.

John Yoo fue Vicefiscal General adjunto de 2001 a 2003 en la Oficina de Asesoramiento Legal del Departamento de Justicia del gobierno de Bush, donde trabajó bajo la supervisión de Jay Bybee. Allí, Yoo fue autor o co-autor de los “memorandos sobre la tortura”, el documento legal que le dio los argumentos a la Casa Blanca de Bush para autorizar las prácticas severas de interrogatorio. Yoo definió la tortura en un memorando: “La víctima debe experimentar dolor o sufrimiento intenso, del tipo equivalente al dolor asociado a una herida física de gravedad, tan grave que provocaría la muerte, la falla de un órgano, o un daño permanente que provoque la pérdida de una función corporal importante”.

El Juez Baltasar Garzón, de la Audiencia Nacional de España, está procediendo con una investigación contra los llamados “Seis de Bush”, que incluye a Yoo y a Bybee, al igual que al ex Fiscal General Alberto Gonzáles; al entonces Asesor General del Departamento de Defensa, William J. Haynes Segundo, al ex Subsecretario de Defensa para política, Douglas Feith, y a David Addington, el Jefe de Gabinete del ex Vicepresidente Dick Cheney. Los seis podrían afrontar acusaciones penales en España por haber permitido la tortura en Guantánamo y en otros lugares. Quizá lo piensen dos veces antes de viajar a España o a otros países europeos. Yoo, Bybee y otro abogado del Departamento de Justicia del gobierno de Bush, Steven G. Bradbury, están siendo investigados por su conducta por la Oficina de Responsabilidad Profesional del Departamento de Justicia. El Departamento de Justicia podría enviar el informe a los colegios de abogados de los diferentes estados, donde los abogados podrían ser disciplinados, y posiblemente inhabilitados. Bybee, ahora juez federal, podría ser sometido a juicio político.

La estrategia de inhabilitación también fue apoyada por activistas de base. El grupo DisbarTortureLawyers.com, que en español significa “Inhabilitar a los Abogados de la Tortura”, dijo “el lunes 18 de mayo de 2009, una amplia coalición de organizaciones dedicadas a la gobernanza responsable, y que representa a más de un millón de miembros, presentó demandas disciplinarias a las juntas directivas de los colegios de abogados estatales contra (…) doce abogados por defender la tortura de detenidos durante el gobierno de Bush”.

La inhabilitación ciertamente sería un problema para muchas de estas personas; quizá, hasta les podría costar sus puestos de trabajo. Pero las pautas de detención y las prácticas de interrogatorio a las que ellos dieron autorización oficial, desde sus cargos en el más alto nivel del poder ejecutivo, han tenido consecuencias mucho más serias y de mayor alcance para cientos –o quizá miles- de personas en todo el mundo.

John Sifton es un investigador de derechos humanos que recientemente escribió un artículo titulado “Los homicidios del gobierno de Bush”. Concluye que “un número estimado de cien detenidos murieron durante los interrogatorios”, y que algunos “fueron claramente torturados hasta la muerte”. Sifton me dijo: “Estas técnicas agresivas no se limitaban sólo al programa de la CIA de detenidos de alto perfil. Se extendieron a las Fuerzas Armadas con resultados desastrosos. Provocaron la muerte de seres humanos. Y cuando hay un cadáver involucrado, no se puede simplemente tener un debate sobre diferencias políticas y sobre mirar hacia adelante o hacia atrás”.

Volviendo al ahora columnista del Philadelphia Inquirer John Yoo, Will Bunch del Philadelphia Daily News, que escribe el blog Attytood, me dijo: “Filadelfia es una ciudad de cuatro millones de habitantes. John Yoo se crió aquí, pero ni siquiera vive aquí ahora. Y pensar que es una voz que refleja a la comunidad… Honestamente, es un insulto a los verdaderos conservadores que la mejor voz que puedan tener en una página editorial sea la de alguien famoso por ser un defensor de la tortura”.

Estuve en Filadelfia el fin de semana pasado y pude escuchar el discurso que dio el cantante de soul y ganador de un premio Grammy John Legend en la ceremonia de graduación de la Universidad de Pensilvaia, su alma máter. Legend dijo en su discurso:

“Como nación y como mundo, necesitamos más verdad. Permítanme repetir eso. Necesitamos más verdad. Cuando miramos la lista de crisis que enfrentamos, hay un hilo conductor que vincula a varias de ellas. La gente que creó estas crisis o que permitió que sucedieran o no buscó lo suficiente la verdad o no escuchó las voces que les podían decir dónde estaba la verdad. (…) Muy a menudo, a nivel empresarial y en el gobierno, la gente es recompensada por tener la respuesta que la persona a la que responden quiere que tenga: ‘Sí, señor. Podemos darle hipotecas a la gente que no tiene dinero para hacer un pago inicial y no puede pagar las cuotas mensuales’. (…) ‘Sí, señora. Puedo escribir un informe legal que justifique la tortura’”.

Los estudiantes escucharon absortos. Hay muchos ciudadanos de Filadelfia que pueden escribir e inspirar un debate que lleve a la gente a actuar. John Yoo ya causó demasiado daño.

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Denis Moynihan colaboró en la investigación de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. Es co-autora del libro “Standing Up to the Madness: Ordinary Heroes in Extraordinary Times”, recientemente publicado en edición de bolsillo.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

20 de Mayo de 2009

Alboroto en el Comité Baucus

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14 de mayo de 2009 —El Presidente Barack Obama estuvo esta semana con los peces gordos de la industria de la salud, proclamando que hay luz al final del túnel de la asistencia médica.

Por Amy Goodman

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El Presidente Barack Obama estuvo esta semana con los peces gordos de la industria de la salud, proclamando que hay luz al final del túnel de la asistencia médica. Entre quienes participaron en la reunión, había ejecutivos de las gigantes Kaiser Foundation Health Plan y Health Net Inc., conocidas también como "Organizaciones para el Mantenimiento de la Salud (HMO, por sus siglas en inglés), y el grupo de lobby de los seguros de salud America’s Health Insurance Plans (Planes de Seguro de Salud de Estados Unidos). También había representantes de la Asociación de Hospitales de Estados Unidos y de la Asociación Médica Estadounidense, de las empresas de equipamiento médico, y de la industria farmacéutica, entre ellos el Presidente y Director Ejecutivo de Merck y ex legislador Billy Tauzin, también Presidente y Director Ejecutivo de PhRMA, el grupo de lobby de esta gran industria. En la reunión prometieron recortar en forma voluntaria 2 billones de dólares de costos de asistencia de salud en 10 años. Pero estos grupos, que han invertido mucho para que se mantenga el status quo en el sistema de asistencia médica de Estados Unidos, tienen pocos incentivos para cumplir sus promesas.

Esto está comenzando a parecer una repetición del intento fallido de reforma del sistema de salud encabezado en 1993 por la entonces Primera Dama Hillary Rodham Clinton. En aquel momento, los intereses empresariales asumieron una postura conservadora y realizaron una campaña de relaciones públicas, que incluía una serie de publicidades que mostraban a una pareja ficticia de clase media, Harry y Louise, que se asustaba ante la burocracia de un sistema de salud administrado por el gobierno.

Hoy, los defensores del sistema de salud de pagador único, a menudo llamado sistema de salud de “estilo canadiense”, aún están fuera del debate. El sistema de asistencia de salud de pagador único no es “medicina socializada”. Según la organización Médicos por un Programa Nacional de Salud, el sistema de pagador único implica “que el gobierno paga por la asistencia brindada en el sector privado (en gran parte integrado por organizaciones sin fines de lucro)."

La doctora Margaret Flower copreside el capítulo de Médicos por un Programa Nacional de Salud en Maryland. Me dijo: “Si miramos las encuestas médicas, tenemos una encuesta de hace dos años, en la que se utilizó una base de datos de la Asociación Médica Estadounidense (AMA, por sus siglas en inglés). La AMA tiende a ser un grupo de médicos bastante conservador y representa a menos del 30 por ciento de los médicos a nivel nacional. Y de ese grupo, el 59 por ciento estaba a favor de un programa nacional de salud. Y si miran las especialidades de atención primaria como pediatría, la cifra llega a superar el 70 u 80%. Entonces hay un claro apoyo del público y de los médicos al sistema de salud de pagador único”.

Una encuesta realizada en febrero por CBS News descubrió que el 59 por ciento de los estadounidenses dicen que el gobierno debería brindar un seguro de salud nacional.

Sin embargo, las audiencias del Comité de Finanzas del Senado, presidido por el Senador demócrata de Montana, Max Baucus, no dan cuenta de esto. La semana pasada, en una audiencia del comité con la presencia de 15 oradores de la industria, nadie representaba la perspectiva de la asistencia de salud de pagador único. Por lo que un grupo de defensores de este sistema, entre ellos médicos y abogados, colmaron la sala de audiencias y, uno a uno, interrumpieron a los oradores.

El manifestante Adam Schneider gritó: “Tengo amigos que murieron, que no tenían atención médica, cuya cobertura médica no resistía sus situaciones personales de emergencia. Recién cuando la gente que vive en el parque y la que vive en Park Avenue tenga la misma atención de salud, todos tendremos un alto nivel de cuidados médicos. ¡Sistema de pagador único ya!”

El Senador Baucus pidió orden en la sala, dijo “Necesitamos más policías”, y lanzó una carcajada. El movimiento en defensa del sistema de pagador único tomó sus palabras como un grito de guerra. En la audiencia del martes, otros cinco activistas fueron arrestados. Se autodenominan “los 13 de Baucus”.

Uno de los 13 de Baucus, Kevin Zeese, recientemente resumió el origen y monto de los aportes que recibió la campaña de Baucus: “De la industria de seguros de salud, 1.170.313 dólares; los profesionales de la salud le dieron 1.016.276, la industria farmacéutica y de productos de salud le dio 734.605 dólares; de clínicas y casas de salud, recibió 541.891 dólares; de empresas de servicios de salud/HMOs, 439.700 dólares.”

Eso suma casi 4 millones de dólares de parte de las propias industrias que son las que más tienen para ganar o perder en caso de una reforma del sistema de salud.

Otro de los 13 de Baucus, Russell Mokhiber, cofundador de SinglePayerAction.org. Fue el primero en ser arrestado la semana pasada.

Al igual que los demás, Russell Mokhiber fue acusado de “interrumpir el desarrollo normal del Congreso”. Su respuesta no se hizo esperar y acusó al propio Baucus de interrumpir el desarrollo normal del Congreso, del que dijo que en otro tiempo fue una institución democrática, pero ahora es corrupta por gente como él. Russell Mokhiber me dijo: “Hay una discusión cerrada en Capitol Hill, donde las empresas, la industria de seguros de salud está en control de la situación. El Senador Baucus ha tenido veintiocho testigos a lo largo de estas dos audiencias, ninguno de ellos era defensor del sistema de pagador único. La razón es que la industria de los seguros de salud se quedará sin negocio, y esta industria controla al Senador Baucus y a los senadores del Comité de Finanzas del Senado”.

Mientras viajaba por Montana recientemente, en Missoula, en Helena, en Bozeman, los activistas que defienden la reforma del sistema de asistencia médica se referían todo el tiempo a Baucus como el “hombre del dinero”. La Senadora del Estado de Montana Christine Kaufmann promovió una reforma a la Constitución del estado, que el otorgaría a todos los habitantes de Montana “el derecho a asistencia médica de calidad sin importar su capacidad de pago”, o la asistencia médica como derecho humano. La enmienda murió en el comité.

El Senador de Wisconsin Russ Feingold, un defensor del sistema de pagador único, dijo que su posición no tenía probabilidades de vencer en Washington: “No creo que haya posibilidad de que eso salga de este Congreso”. Eso si las cosas siguen como siempre.

Mario Savio lideró el Movimiento por la Libertad de Expresión en la Universidad de California, Berkeley. En 1964, pronunció el siguiente discurso, que lo hizo famoso: “Llega un momento en el que la operación de la máquina se vuelve tan odiosa, te enferma tanto, que no podés participar, no podés ni siquiera participar en forma pasiva, y es necesario poner el cuerpo en el engranaje y en las ruedas, en el aparato, y es necesario hacer que se detenga. Y es necesario indicarle a la gente que lo maneja, al propietario, que a menos que uno sea libre, se impedirá que la máquina funcione”.

“A menos que seas libre… de expresarte”, podrían agregar los 13 de Baucus. El actual debate oficial eliminó las opciones de pagador único de la discusión, pero también le dio fuerza al movimiento –desde Healthcare NOW! a Single Payer Action– para poner fin al desarrollo disciplinado de ese debate hasta que la opción de pagador único logre tener un lugar en él.
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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora de duración que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. En 2008 fue distinguida con el “Right Livelihood Award”, también conocido como el “Premio Nobel Alternativo”, otorgado en el Parlamento Sueco en diciembre.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

14 de Mayo de 2009

Pete Seeger continúa inspirándonos

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6 de mayo de 2009 — Pete Seeger, el legendario cantante de folk es una historia viviente de las luchas populares del siglo XX por los derechos de los trabajadores, los derechos civiles, el medio ambiente y la paz. Seeger imprimió una huella duradera en nuestra sociedad.

Por Amy Goodman

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Fue una gran fiesta. Dieciocho mil personas llenaron el Madison Square Garden el domingo por la noche para celebrar los primeros 90 años de vida de Pete Seeger.

El legendario cantante de folk es una historia viviente de las luchas populares del siglo XX por los derechos de los trabajadores, los derechos civiles, el medio ambiente y la paz. En el escenario se sucedieron actuaciones y homenajes poderosos y apasionados, que resaltaron la huella duradera que Seeger imprimió en nuestra sociedad.

Bruce Springsteen abrió su actuación con un homenaje a Pete, diciendo “Cuando Pete y yo viajamos a Washington para la asunción del Presidente Obama, me contó toda la historia de ‘Venceremos’, cómo pasó de ser una canción del movimiento obrero a ser adoptada por el movimiento por los derechos civiles, gracias a la inspiración de Pete. Y ese día, mientras cantábamos ‘Esta tierra es tu tierra’, miré a Pete. El primer Presidente negro de Estados Unidos estaba sentado a su derecha. Pensé en el increíble viaje que Pete había hecho… Cuando crecí en la década de los 60, un pueblo deteriorado por los disturbios raciales, hizo que ese momento fuera casi increíble. Y a Pete todavía le quedaban 30 años más de lucha y activismo verdadero. Estaba tan feliz ese día. Fue como que… Pete, viejo, tú sobreviviste a todos esos malditos. Vos los sobreviviste. Fue tan lindo. Tan lindo”.

Springsteen recordó que el único comentario que Pete le hizo sobre su actuación en la toma de posesión fue:
“’Bueno, sé que quiero cantar todos los versos [de ‘Esta tierra es tu tierra’]. Quiero cantar todos los versos que Woody [Guthrie] escribió, especialmente los dos que siempre quedan afuera… sobre la propiedad privada y la oficina de socorro’… Y pensé, por supuesto, eso es lo que Pete ha hecho durante toda su vida: canta todos los versos todo el tiempo, especialmente aquellos que nos gustaría excluir de nuestra historia como pueblo”.

Los versos que suelen ser censurados son:

(CANCION)

En las plazas de la ciudad,
bajo la sombra del campanario,
en la oficina de socorro, vi a mi pueblo.

Mientras esperaban de pie, hambrientos,
yo me paré ahí silbando,
esta tierra fue hecha para tí y para mí.
Un alto muro trató de detenerme.
Un cartel enorme allí decía “propiedad privada”,
pero del otro lado no decía nada.
Ese lado fue hecho para tí y para mí.

El compromiso incondicional de Seeger con la justicia social lo llevó en 1955 ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses (HUAC, por su sigla en inglés), de la Cámara de Representantes. Le dijo al HUAC; “Me indigna muchísimo y muy profundamente la implicancia de ser llamado ante este comité que considera que, de algún modo, porque mis opiniones quizá difieran de las suyas, yo sea menos estadounidense que cualquier otra persona”. Seeger fue incluido en la lista negra y no apareció en televisión durante cerca de 15 años, hasta que cantó en “The Smothers Brothers Comedy Hour”.

Seeger me contó su experiencia: “The Smothers Brothers era un gran éxito televisivo en CBS. Y mucho antes, el año anterior, creo que fue en la primavera del 67, CBS dice, ‘¿Qué podemos hacer por ustedes? Están en la cima. ¿Qué podemos hacer para hacerlos felices?’ Y ellos dijeron ‘Déjennos traer a Seeger al programa. Y CBS dijo, ’Bueno, lo pensaremos’. Finalmente, en octubre dijeron: ‘Está bien, pueden traerlo’. Y canté la canción ‘Waist deep in the Big Muddy, the big fool says to push on’. La cinta fue grabada en California, enviada por avión a Nueva York, y en Nueva York, recortaron la canción. Los Smothers Brothers fueron a los medios de prensa y dijeron, ‘CBS está censurando nuestros mejores chistes. Censuraron la mejor canción de Seeger.’ Y lograron mucha publicidad. Y las discusiones continuaron durante noviembre, diciembre y enero. Finalmente, a fines de enero del 68, CBS dijo: ‘De acuerdo, de acuerdo, puede cantar la canción’”.
Canción

La canción habla de un capitán del Ejército que se ahogó mientras le ordenaba a sus soldados que se metieran más profundo en el río; una metáfora obvia de la participación de Estados Unidos en Vietnam.
En 1949, Pete Seeger y el maravilloso cantante de ópera y actor negro Paul Robeson—cuyo nombre había sido eliminado de las “listas negras”—realizaron un concierto en Peekskill, Nueva York, un pueblo al norte del Estado, con presencia activa del Ku Klux Klan. Durante el concierto, un grupo violento apedreó al público. Cientos de personas resultaron heridas. Pero Pete tomó las piedras utilizadas en el ataque y las incorporó a su estufa a leña, para que las piedras que tenían la intención de herir, ahora simplemente protegieran el fuego.

El Río Hudson, del que se dice es una de las corrientes de agua más contaminadas del mundo, ha sido muy importante en la vida de Pete. En 1966, co-fundó la organización ambientalista Hudson River Sloop Clearwater, que utiliza un hermoso bote de madera y realiza una celebración anual para involucrar y educar a la gente sobre la necesidad de limpiar el río Hudson y de proteger el medio ambiente. Actualmente, hay un movimiento para nominar a Pete Seeger al Premio Nobel de la Paz.

El domingo por la noche en el Madison Square Garden, Pete estaba en el centro del escenario tocando el banjo. Su voz ahora es más débil, luego de 70 años de cantarle la verdad al poder. Pete sólo recitaba las letras de las canciones, pero desde la platea resonaban las voces de las dieciocho mil personas del público, que cantaban con fuerza. Ese es el legado de Pete. Eso es lo que continuará.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora de duración que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. En 2008 fue distinguida con el “Right Livelihood Award”, también conocido como el “Premio Nobel Alternativo”, otorgado en el Parlamento Sueco en diciembre.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

6 de Mayo de 2009

La revelación de ‘Secretos’ en la década del 70 no destruyó a la nación

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29 de abril de 2009 — El Presidente Barack Obama prometió un gobierno “más transparente…más creativo”. Su publicación de los memorandos sobre la tortura, y la esperada publicación por parte del Pentágono de más fotos de maltrato a detenidos, es un paso en la dirección correcta. Sin embargo, aseguró a la CIA que no procesará a quienes acataron la orden de torturar que dio el gobierno de Bush. Quizá el Congreso no esté de acuerdo con esta indulgencia, ya que importantes senadores están pidiendo que se lleven a cabo investigaciones.

Por Amy Goodman

El Presidente Barack Obama prometió un gobierno “más transparente…más creativo”. Su publicación de los memorandos sobre la tortura, y la esperada publicación por parte del Pentágono de más fotos de maltrato a detenidos, es un paso en la dirección correcta. Sin embargo, aseguró a la CIA que no procesará a quienes acataron la orden de torturar que dio el gobierno de Bush. Quizá el Congreso no esté de acuerdo con esta indulgencia, ya que importantes senadores están pidiendo que se lleven a cabo investigaciones.

El Senador demócrata de Michigan, Carl Levin, es presidente del Comité de Servicios Armados del Senado, y acaba de publicar un informe de 262 páginas titulado “Investigación sobre el trato a detenidos en custodia de Estados Unidos”. Levin dijo que el informe “representa una condena tanto de las políticas de interrogación del gobierno de Bush, como de los altos funcionarios del gobierno que intentaron culpar de los abusos a soldados de bajo rango. Las afirmaciones…de que los abusos a los detenidos podrían ser atribuidos a actos no autorizados de ‘algunos descarriados’ eran siplemente falsas”. El Senador demócrata de Vermont, Patrick Leahy, y la Senadora demócrata de California, Dianne Feinstein, también están proponiendo realizar investigaciones.

El interés del Senado en realizar una investigación cuenta con el apoyo en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Apoyan la iniciativa desde la Presidenta de la Cámara y diputada demócrata de California, Nancy Pelosi, hasta el Presidente del Comité Judicial de la Cámara Baja, el diputado demócrata de Michigan John Conyers, que le dijo recientemente al Huffington Post, “Vamos a ir tras ellos”.

Amrit Singh, abogada que forma parte del equipo de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), dijo que las fotos del Pentágono “proporcionan una prueba visual de que el maltrato a prisioneros por parte de personal estadounidense no era una aberración sino una práctica generalizada, que se extendió mucho más allá de los muros de Abu Ghraib. Su revelación es fundamental para ayudar a la población a entender la dimensión y la escala de los abusos a prisioneros, al igual que para responsabilizar a los funcionarios de alto rango por haber autorizado o permitido dichos abusos”. La ACLU también obtuvo un fallo favorable para obtener documentos vinculados a la destrucción, por parte de la CIA, de 92 cintas de video que muestran a funcionarios aplicando técnicas severas de interrogatorio. Las cintas desaparecieron, supuestamente, pero permanecen las notas sobre el contenido de las mismas, y un juez federal ordenó su publicación.

En diciembre de 2002, cuando el programa de tortura de Bush estaba en plena vigencia, el entonces Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, aprobó una serie de técnicas de interrogatorio severas descritas en un memorando redactado por William Hayes Segundo (uno de los llamados “Seis de Bush” que están siendo investigados por el Juez español Baltasar Garzón). Al final del memorando, debajo de su firma, Rumsfeld escribió a mano: “Yo estoy de pie de 8 a 10 horas al día. ¿Por qué el tiempo para estar de pie se limita a 4 horas?” Rumsfeld clasificó cuidadosamente la información durante sus años en el gobierno.

La población estadounidense enfrentó una crisis similar a mediados de la década del 70. Mientras se revelaba el escándalo de Watergate, aumentaban las pruebas generalizadas de la actividad ilegal llevada a cabo por el gobierno, como el espionaje a nivel nacional y la infiltración y el desmantelamiento de grupos políticos legales, en su mayoría grupos contra la guerra, en una amplia ofensiva secreta del gobierno contra quienes pensaban diferente. En respuesta, se creó el Comité Selecto del Senado para Estudiar las Operaciones del Gobierno con Respecto a Actividades de Inteligencia. Se hizo conocido como Comité Church, por su presidente, el Senador demócrata de Idaho, Frank Church. El Comité Church documentó y denunció actividades extraordinarias de la CIA y el FBI, como los intentos de la CIA de asesinar a líderes extranjeros, y el programa de contrainteligencia del FBI, COINTELPRO, que espió ampliamente a importantes líderes como, por ejemplo, al Dr. Martin Luther King Jr.

No solo las prácticas son similares, sino también las personas. Frederick A.O. Schwarz Jr., el Presidente del Consejo de Abogados del Comité Church, advirtió que dos personas durante el gobierno de Ford intentaron impedir el trabajo del comité: “Rumsfeld y luego [Dick] Cheney fueron personas que pensaron que no debería saberse nada acerca de estas operaciones secretas, y que debería haber la mayor interferencia posible”.

La viuda de Church, Bethine Church, ahora de 86 años de edad, continúa siendo muy activa en la vida política en Idaho. Fue tan activa en Washington en la década del 70 que era conocida como la “tercera senadora de Idaho”. Bethine me dijo que debe haber una investigación similar sobre lo que está sucediendo ahora: “Cuando piensas en todas las cosas que el Comité Church intentó aclarar y cuando piensas que Cheney y toda esa gente se manejó en un estado de total secreto—siempre hay algo secreto en todo lo que hacen—y que no querían que se supiera nada… Creo que la gente debe saber lo que sucedió. Y es por eso que pienso que [se necesita] un comité independiente, fuera del Congreso, que analice el problema en su totalidad y de cuenta de todo lo que sucedió”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

Amy Goodman es presentadora de “Democracy Now!”, un noticiero internacional diario de una hora de duración que se emite en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en 200 emisoras en español. En 2008 fue distinguida con el “Right Livelihood Award”, también conocido como el “Premio Nobel Alternativo”, otorgado en el Parlamento Sueco en diciembre.

© 2009 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

29 de Abril de 2009